domingo, 6 de septiembre de 2009

La Cuna De Los Ángeles

Como guardianes de piedra, sus ojos se posaban en mí. Mi corazón como un enorme lucero alumbraba las calles más oscuras, sin rumbo y sin sombra. Camine a los pulmones de la ciudad, en ocasiones miraba al cielo y veia a las estrellas formar figuras imposibles. La brisa nocturna acariciaba mi semblante.

A veces tenía la sensación de que los ángeles me observaban desde el cielo, quizás con compasión o tal vez con odio, perdido en aquella oscuridad. Pronto llegue a aquel bloque, devorado por las sombras de la noche. Subí las escaleras y allí estaba ella, Con sus ojos cerrados y aquel cabello que rozaba el cielo.
Tendida en su cama, fragil y bella.

Me deslumbraba su rostro que parecía de porcelana,pronto entendí, que aquello era la cuna del ángel.

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